Valladolid, 3 de abril de 2011 | Cartas al Director | Josefa Romo Garlito
Si no se viera, no se creyera. La concordia ganada por derecha e izquierda durante los largos años de la transición española, parece mandada al garete. ¿Consecuencia de una memoria histórica sesgada e inoportuna? ¿Nostalgia del 31, cuando se quemaron tantos templos en España y sus obras de arte? Los católicos no podemos ni debemos tolerar el libertinaje, tolerado e incluso inducido, sibilina y no tan sibilinamente, por algunos en el poder desafectos con la religión. El derecho a la libertad religiosa está en la ley, y contra ella han atentado quienes se atrevieron a prender fuego a una iglesia en Majadahonda y quemaron la puerta, quienes profanaron recientemente la Capilla de la Universidad Autónoma en el Campus de Somosaguas y quienes pretenden una contra-manifestación a la procesión eucarística del Jueves Santo, si esto se llevara a cabo. ¿ No hay políticos que, al menos en consideración a la realidad mayoritaria del Cristianismo en nuestro país, amparen a los católicos? Pues nos tendrán que escuchar los jueces, y las urnas.
Cuando se habla de libertad, nunca pudimos imaginar que fuera para liquidarla y mofarse de la fe católica. El respeto ha de ser para todos los grupos religiosos, sin discriminación para la Iglesia Católica, mayoritaria en España. Muchos no católicos también se sienten ofendidos, si no por fe, sí por razón de cultura.
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