Madrid (España), 4 de mayo de 2015 / Sindical / Gabinete de Prensa.
En repetidas ocasiones, la Unión de Oficiales Guardia Civil Profesional y la Asociación de Suboficiales de la Guardia Civil ASES-GC y la mayoría de asociaciones profesionales representativas de guardias civiles, hemos denunciado los continuos agravios comparativos existentes entre el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil, de derechos básicos, retributivos, medios materiales, presupuestarios, etc.. Esta discriminación tiene como resultado que se perciba de forma evidente que existe un cuerpo policial de primera clase y uno de segunda o low cost, lo que redunda en perjuicio del ciudadano pues la necesidad de protección y seguridad no entiende de clases.
Sin embargo, en el BOE de hoy, 1 de mayo, se ha publicado una disposición que traspasa la línea del agravio comparativo para entrar de lleno en la de la afrenta. Nos referimos, concretamente, a la Orden ECD/775/2015 que establece la equivalencia entre el nombramiento de Subinspector del Cuerpo Nacional de Policía con el nivel académico universitario oficial de Grado y que, a su vez, modifica la Orden EDU/3125/2011, de 11 de noviembre, equiparando el nombramiento de Inspector del referido Cuerpo con el nivel académico de Máster Universitario Oficial.¿Somos más tontos los guardias civiles?
En cambio, la Ley de Personal de la Guardia Civil, de cara a la unificación de las cuatro escalas de oficiales existentes en la actualidad, estableció que los miembros de la Escala de Oficiales y Facultativas (pese a que muchos de ellos YA cuentan con titulación universitaria previa) tenían que realizar un curso formativo para obtener el equivalente a grado universitario y poder integrarse en la nueva escala de oficiales.
Igualmente, todas las fundamentadas y elaboradas propuestas de ASES en el Congreso y Senado con el fin de posibilitar el curso de un grado universitario en la formación que de acceso a la escala de suboficiales, para que permita sin género de dudas la posibilidad de alcanzar un grado universitario en la formación del suboficial fueron rechazadas por imposibles a pesar de su demostrado fundamento normativo.
Todas las modificaciones propuestas estaban encaminadas a eliminar el corsé que impone al suboficial su ligazón al título de técnico superior, abogando por la eliminación de dicha relación, para ser ésta solo efectiva hacia los cabos. Pese a las razones esgrimidas por las asociaciones profesionales, la Dirección General de la Guardia Civil se opuso tajantemente a establecer dicha equivalencia por vía normativa, exigiendo la realización del curso como requisito imprescindible para la integración. La misma suerte corrió la propuesta de los suboficiales que siguieron siendo equivalentes a un simple técnico superior. Sin embargo, lo que para los OFICIALES y SUBOFICIALES de la Guardia Civil era imposible para los SUBINSPECTORES (=SUBOFICIALES) del CNP ha sido concedido sin mayores problemas. Para el Gobierno, parece que los subinspectores del CNP son más listos que los oficiales y suboficiales de la Guardia Civil.
Es decir, que mientras los oficiales de la Guardia Civil tienen que realizar un curso para seguir desempeñando las mismas funciones que vienen realizando y obtener el nivel académico de grado universitario y los suboficiales son equivalentes a técnico superior, el CNP consigue directamente por Orden Ministerial que sus suboficiales obtengan directamente la equivalencia a un grado universitario.
Esto, más allá del agravio, supone la evidencia absoluta de que la Guardia Civil es un cuerpo policial de segunda clase y lo que es peor, que para ello se cuenta con la aprobación y consentimiento de nuestra Dirección General más preocupada en luchas internas por mantener los privilegios y expectativas profesionales de sus Generales que en defender el prestigio, respeto y profesionalidad de nuestra Institución.
Mientras el CNP ampara y protege la formación y experiencia de su promoción interna como valor añadido y en beneficio del colectivo, la Guardia Civil la excluye y discrimina en beneficio propio como forma de amparar y proteger la carrera y expectativas profesionales de su cúpula dirigente aferrada a un malentendido y añejo carácter militar.
La Unión de Oficiales (UO) y la Asociación de Suboficiales (ASES –GC) consideramos lamentable que, a estas alturas, tengamos que exigir algo tan básico como el RESPETO a la Guardia Civil y bochornoso que hayamos llegado a esta situación de agravio ante la pasividad y connivencia de nuestros dirigentes.
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