jueves, 24 de abril de 2014

Los cinco mitos más extendidos sobre las vacunas


Semana Mundial de la Vacunación, del 24 al 30 de abril

Las Palmas de GC (Canarias),  24 de abril de 2014 / Salud - Vacunación / Gabinete de Prensa.

La vacunación evita cada año entre dos y tres millones de muertes según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS)1. Sin embargo, todavía existe una serie de mitos en torno a la seguridad, eficacia y necesidad de las vacunas que resulta necesario aclarar y contraponer con su realidad, con el fin de mejorar el nivel de protección de la sociedad frente a numerosas enfermedades infecciosas.

1.            Las vacunas no son seguras: la seguridad de las vacunas debe ser demostrada mediante la evidencia clínica. La forma de comprobar si una vacuna es segura es, antes de su comercialización, mediante la realización de ensayos clínicos, a partir de los que se determina la frecuencia y gravedad de los acontecimientos adversos que ocurren con su administración a un elevado número de individuos. Una vez comercializada, la seguridad de las vacunas también se vigila por parte de las autoridades sanitarias.

2.            Las vacunas no son necesarias: los óptimos niveles de cobertura alcanzados en los últimos años que han logrado disminuciones muy importantes, e incluso la erradicación de algunas enfermedades, provocan que colectivos aislados de la población consideren innecesaria la inmunización frente a enfermedades que ya no se encuentran en nuestro entorno. Esto conduce a una disminución de los niveles de vacunación y a la reaparición de ciertas enfermedades que ya se creían erradicadas. Por otra parte, y a pesar de lo que se puede pensar, las vacunas no son solo necesarias durante la infancia, sino que lo son durante toda la vida. Por ello es muy importante recordar y concienciar a los adultos sobre sus calendarios de vacunación, para que lo tengan al día.

3.            Las vacunas provocan enfermedades: las vacunas interactúan con el sistema inmunitario para producir una respuesta similar a la que produciría la infección natural, pero no causan la enfermedad ni exponen a la persona inmunizada a un riesgo de posibles complicaciones. 

 4.            Las vacunas contienen productos dañinos para la salud: el proceso de fabricación de las vacunas resulta complejo y a menudo requiere de agentes conservantes y estabilizadores que también están presentes en alimentos, refrescos y productos de consumo diario como la pasta dentífrica.

5.            La combinación de vacunas resulta perjudicial para la salud: antes de ser incluidas en el calendario vacunal, las vacunas nuevas son siempre evaluadas, solas y en combinación con otras ya existentes. Estos estudios determinan si las vacunas nuevas alteran la seguridad y la eficacia de las vacunas existentes y, a la inversa, si las vacunas existentes afectan a la nueva vacuna.

Para que te explique estos cinco mitos y te aclare cuáles son sus realidades podemos gestionarte una entrevista con la Dra. Alicia Pérez,  facultativa del Servicio de Neumología del Hospital Universitario Nuestra señora de Candelaria, de Tenerife, o el Dr. César García, del Servicio de Neumología del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín.

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