martes, 24 de enero de 2012

El PP critica que solo la proximidad de las elecciones en Andalucía haga cambiar de posición al PSOE sobre el nuevo acuerdo agrícola con Marruecos

La comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo votará el próximo jueves su propuesta de dictamen sobre el nuevo acuerdo

Bruselas, martes 24 de enero de 2011 / Política - Agrícola / Gabinete de Prensa.

Los eurodiputados del PP Esther Herranz y Gabriel Mato, criticaron hoy, martes, con dureza la "inmoralidad" de los eurodiputados socialistas españoles tras anunciar ahora que votarán en contra del nuevo acuerdo agrícola con Marruecos, cuando hasta hace muy poco no sólo eran favorables al acuerdo sino que hacían proselitismo de ratificación a cualquier precio.

"Desde que en julio del año pasado, en la comisión de Agricultura del Parlamento Europeo votaran en contra del dictamen que pedía el rechazo del acuerdo, incluso defendiendo enmiendas a favor del mismo, hasta hoy, que dicen que votarán en contra del acuerdo sólo ha pasado una cosa: se han convocado las elecciones andaluzas", afirmó Gabriel Mato.

La eurodiputada del PP Esther Herranz denunció, por su parte, que "sólo el pánico ante las urnas y el que provoca que probablemente el resultado de las elecciones andaluzas vaya a ser la pérdida de su último bastión de poder, ha provocado que los eurodiputados del PSOE cambien de posición".

En opinión de los dos eurodiputados, el cambio de actitud del PSOE es la enésima prueba de que los socialistas "carecen de moral y no son de fiar".

"Han tardado año y medio en admitir que el nuevo acuerdo agrícola con Marruecos es lesivo para los intereses de los productores españoles", remacharon, justo dos días antes de que la comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo vaya a votar si ratifica o rechaza este nuevo protocolo.

"Llevan un año y medio jugando a la diplomacia de salón y a la alianzas de civilizaciones, haciendo proselitismo en favor del acuerdo, presentando enmiendas para que ratifique y ahora despiertan y se suman a lo que desde el principio hemos defendido los eurodiputados del PP y las organizaciones de productores hortofrutícolas españolas: que este acuerdo es dañino a los intereses de la agricultura española", afirmó la eurodiputada Esther Herranz.

Por su parte el eurodiputado canario del PP, Gabriel Mato, se preguntó "dónde estaba en julio pasado la consejera de Agricultura de la Junta de Andalucía que hoy estaba en Bruselas ordenando el voto en contra del acuerdo, cuando sus compañeras de partido en el Parlamento Europeo presentaban enmiendas a favor de su ratificación".

Los eurodiputados del PP subrayaron la "inmoralidad" que supone que los socialistas no denunciaran antes que "la UE no utilice al sector agrícola como moneda de cambio de su política comercial porque el resultado es que sufren los productores comunitarios, que tienen que hacer frente a la competencia desleal de producciones que no cumplen las mismas normas sanitarias y fitosanitarias, ni medioambientales ni laborales, que las europeas; sufren los consumidores y sufren los trabajadores".

El cambio de opinión de los socialistas españoles se produce a poco más de 48 horas de que la comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo vote la propuesta final de dictamen sobre el nuevo acuerdo, sobre la que luego se pronunciará el pleno de la cámara a finales de febrero.

Los eurodiputados del PP recordaron que con este cambio de postura el PSOE ha dado un giro de 180 grados de lo que opinaba el pasado mes de julio, cuando no sólo votó en contra del dictamen aprobado en la comisión de Agricultura del Parlamento Europeo en el que se solicitaba el rechazo del acuerdo, sino que presentó enmiendas exigiendo su aprobación.

Aquel dictamen de la comisión de Agricultura consideraba que en las condiciones pactadas el nuevo acuerdo exponía a riesgos al mercado comunitario "por el potencial impacto económico negativo en áreas especializadas en el cultivo de hortalizas", ya que prevé, en efecto, un aumento de las exportaciones de frutas y hortalizas marroquíes a la UE, un sector en el que los productos marroquíes ya constituyen el 80 por ciento de las importaciones europeas especialmente de tomate; a cambio de que ese país de mayores facilidades de acceso a la entrada de productos transformados europeos a su mercado.

Unas concesiones que para Gabriel Mato y Esther Herranz "no son de recibo" mientras no se cumplan las del acuerdo actual y mientras la Comisión Europea no se comprometa en ese sentido "porque ha tenido un año y medio y no ha hecho nada".

Mato subrayó que la Comisión Europea ha tenido tiempo más que suficiente para constatar que el acuerdo en vigor no se cumple, para evaluar los daños que ese incumplimiento causa en los productores europeos y, concretamente, en los españoles y para poner remedio a ello modificando el reglamento de precios de entrada de frutas y hortalizas procedentes de países terceros, que es el que ha dado pie a importaciones irregulares de productos como el tomate o los cítricos en la Unión Europea.

Sea cual sea el resultado de la votación del jueves y en febrero en el pleno de la Eurocámara, los eurodiputados del PP presentarán una resolución para que se vote junto al dictamen del acuerdo en la que se pida al Ejecutivo comunitario que reequilibre el acuerdo y haga cumplir los términos del que ahora está en vigor, no sólo mediante una reforma del sistema de precios de entrada, sino exigiendo a Marruecos la reducción de las diferencias con las producciones europeas en los ámbitos sanitario, fitosanitario y medioambiental, y con la inclusión de las debidas cláusulas sociales y de antidumping.

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