martes, 6 de marzo de 2012

Eduardo de Urbano: “Vivimos en la cultura de la reclamación”

JORNADAS DE DERECHO Y MEDICINA

El Magistrado del Gabinete Técnico del Tribunal Supremo participa este jueves en las Jornadas sobre Derecho y Medicina, organizadas por JurisVegueta Distribuciones, que se celebran en la capital grancanaria, con una ponencia sobre la responsabilidad Penal Médica

Asegura que las reclamaciones ante las imprudencias médicas acaban mayoritariamente en sobreseimiento o absolución, por lo que no triunfan, y que con la sentencia ante el Juzgado y el recurso ante la audiencia, los pleitos médico-judiciales tardan una media de cinco años en resolverse

Apunta que los españoles se quejan ante graves resultados como muertes y lesiones; y, en otro orden de cosas, retrasos y deficiencias en la atención, principalmente

Sobre el consentimiento informado, considera que “los pacientes no son informados de que toda intervención quirúrgica entraña un riesgo y puede salir mal aunque el médico actúe correctamente”


Las Palmas de GC, 6 de marzo de 2012 / Jornadas de Derecho / Gabinete de Prensa.

“Vivimos en una ‘cultura de derechos’ que se traduce en el ámbito judicial, en una ‘cultura de la reclamación’ de la que no escapa el ámbito sanitario”. Así lo ha asegurado el Ilmo. Sr. D. Eduardo de Urbano Castrillo, Magistrado del Gabinete Técnico del Tribunal Supremo, quien participa este jueves a las 10.30 horas en las Jornadas sobre Derecho y Medicina, organizadas por JurisVegueta Distribuciones, que se celebran en el Hotel Cristina de la capital grancanaria, impartiendo una ponencia sobre “La responsabilidad Penal Médica: Estado actual de la cuestión”.

En las últimas dos décadas se viene produciendo un incremento importante de reclamaciones ante la Administración de Justicia por supuestas malpraxis médicas, más que por error de diagnóstico, según De Urbano.

Durante su intervención, el Magistrado ofrecerá un estudio actualizado de cómo está la responsabilidad penal médica, en estos momentos, facilitará datos y causas del número de reclamaciones –“que, por cierto, no disminuyen”, apunta- y comentará algún caso reciente.

De Urbano se queja de las estadísticas sobre las reclamaciones de los pacientes, “francamente mejorables”. Lo que sí está claro, dice, es que los españoles se quejan ante graves resultados: muertes lesiones y, en otro orden de cosas, retrasos y deficiencias en la atención, principalmente.

Según sus datos, “las reclamaciones ante las imprudencias médicas acaban de forma mayoritaria en sobreseimiento o absolución. Las condenas no son tanto por errores de diagnóstico como por mala praxis”.

Sobre los porcentajes de demandas o denuncias que prosperan, De Urbano no se atreve a dar cifras concretas “pero en la mayoría de los casos –al menos en la vía penal- la reclamación no triunfa”.

Sobre el tiempo que tardan en resolverse los pleitos médico-judiciales, opina que con las dos instancias, esto es, sentencia del Juzgado y recurso ante la Audiencia, pueden tardarse unos cinco años de media.

Cree que se acude más a la vía civil, y últimamente a lo contencioso-administrativo, por dos razones principales: “en cifras globales, los asuntos de naturaleza penal no son los más numerosos, afortunadamente, y, por otro lado, muchas de las actuaciones cuestionadas tienen lugar en la sanidad pública”.

El deber médico que está en la actualidad generando más problemas médico-legales es el Consentimiento Informado. Al respecto, el magistrado cree que esto sucede porque “hay cierta confusión sobre la cuestión. El informar no exime de posibles responsabilidades y, de otro lado, el consentimiento se da a la intervención no a su resultado que, viene después. Además, a mí me parece que los pacientes no son informados de algo tan simple como qué toda intervención quirúrgica entraña un riesgo y puede salir mal aunque el médico actúe correctamente. Y es que todo “acto médico” es un acto complejo en el que intervienen muchos factores, incluido el estado y la condición del paciente. Ya sabe “no hay enfermedades sino enfermos””.

Acerca de la Ley en el sector sanitario, considera que “hay mucha legislación porque es una actividad con muchos frentes que atender. Vivimos una época de “legislación motorizada” que se decía antes, o de regulaciones asfixiantes, y en permanente cambio, podríamos decir ahora”.

Opina que la falta seguridad en el campo de la actividad de los Médicos y en general de la clase sanitaria, y falta certeza en varios aspectos “es y será así, porque el riesgo va unido a actividades profesionales como la medicina, la arquitectura, la aviación o el transporte. De lo que se trata es de estar dispuesto a una actualización de conocimientos permanente y a que se les dote de los medios suficientes para que no resulte demasiado difícil hacer una buena medicina. Nos interesa a todos que sea así”.

No hay comentarios: