domingo, 12 de junio de 2016

Y si te hablan de cabras, te mienten...

Agaete (Gran Canaria - Canarias), 12 de junio de 2016 / Articulo de Opinión / Fernando Báez - Sacerdote

... como aquella, que daba siete (7) litros de leche. Me recuerda a mi padre, q. e. p. d., que cuando las llevaba a la Feria (de San Mateo), por más que flacas y canijas, los ubres iban a reventar, pues para mejor venderlas (engañaba), dando a entender esos ubres repletos, era cosa diaria, y solo los bobos capitalinos lo creían, pues era práctica habitual, que la cabra que se iba a vender, además de limpiarla y darle bien de comer la víspera y día, iba a la feria con tres y hasta cuatro días previos sin ordeñar, con lo que el pobre animal, iba caminado y auto-ordeñándose al caminar, con el bamboleo del ubre y roce entre las patas, pues iba en el andar echando leches, gotas y chingos, lo cual era hasta feo, pero claro, ordeñada o por ordeñar así engañaban al comprador como que se llevaba una cabra tan generosa en leche, que como es lógico comprada y ordeñada posteriormente no daba nunca más allá de una cuarta parte de lo mostrado y ordeñado ese día. Y es que siempre se dijo, la cabra era la vaca del pobre, y no precisamente, por la cantidad de leche que diera, que aunque es verdad, las hay buenas lecheras, dadoras de leche a siete (7) litros, como queda dicho si se la dejaba de ordeñar tres o cuatro días, lo cual era malo, porque le podía dar a la cabra hasta tetera o quedarse manca. Pero, la astucia y sagacidad del campesino, que así mentía, y por ello vendía en muy buen precio tal cabra tan lechera, que el chasco vendría después.

El Padre Báez, que sobre cabras, no por estudios, sino por vivencias y crianza, y por ser -como dice Manolo Escobar- en una de sus canciones: “... yo, soy un hombre del campo...”, y eso sin título universitario a  cuento, que lo es uno y triple en otros asuntos, pero de cabras y sobre cabras, las notas y clases antes me las dieron los sabios del campo, y entre ellos, mi propio padre, de quien mi madre decía: “... Rafael, las cabras son tu dios...”, pues tanto las quería (que no amaba), y añadía -ya lo he dicho en otras ocasiones-: “... si vieras hierba en el altar -y nunca dejaba de ir a Misa- , hasta allí irías a segarla para tus animales...”; y conste, los únicos enfados o pleitos en mi casa, tenían siempre la misma fuente u origen: no tener lo suficientemente bien atendidas las cabras, en: cama, pesebre, agua, comida, etc.

Puesto me paso la vida n ello (plantando, regando, podando, limpiando trasplantando, cavando, etc.), se lo recomiendo:

Hola Padre Báez, muchas veces me acuerdo de usted y pienso cómo podría cambiar esta isla si cada niño (o persona mayor) aprendiera a germinar una semilla de limón o naranja o cualquier otro frutal y lo plantara en cualquier huerto de su comunidad (o propiedad). Creo que muchas personas que pasan hambre dejarían de hacerlo. Es muy fácil y hay muchos vídeos en internet que enseñan a hacerlo. Aquí le dejo un link.
https://www.youtube.com/watch?v=70yH5bu1TKc
Muchas gracias por su defensa de las cabras y un abrazo.

“... una tierra desierta, en una soledad poblada de aullidos...” (Dt. 32, 1.12). / “... rebaños de ovejas, cabras y toros...” (salmo 8). / “... esconden trampas, inventan maldades, ocultan sus invenciones, sus mentes y sus corazones no tienen fondos... nos llevan a la ruina...” (salmo 63). / “... despreciados, nos persiguen, nos tratan como a la basura del mundo, el desecho de la humanidad...” (1 Cor. 4, 1-16).

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