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martes, 12 de agosto de 2014

El Ayuntamiento concede la explotación y cuidado de las salinas a una empresa por 10 años

SANTA LUCIA
Vecindario (Santa Lucía - Gran Canaria), 12 de agosto de 2014 / Salinas - Empleo / Gabinete de Prensa.
El Ayuntamiento de Santa Lucía ha firmado este lunes un convenio con la empresa especializada en extracción de sal Balriegos Canarias SL con el que le concede la conservación, explotación y aprovechamiento didáctico de las Salinas de Tenefé por un periodo de 10 años, y que permitirá dar empleo a jóvenes salineros formados en la Escuela Taller de Rehabilitación Medioambiental de Salinas.
Las Salinas de Tenefé, declaradas Bien de Interés Cultural en la categoría de Sitio Etnológico y que cuentan con un Centro de Interpretación, responden al tipo de salinas antiguas de barro que fueron construidas a finales del siglo XVIII, y constituye uno de los vestigios de lo que fue el gran emporio salinero de este municipio.
El alcalde accidental y concejal de Patrimonio Histórico, Francisco García, asegura que “con  la firma de este convenio el Ayuntamiento de Santa Lucía logra dos objetivos, por un lado poner en valor este Bien de Interés Cultural manteniendo la actividad de forma tradicional, y por otro, muy importante para nosotros, crear nuevos puestos de trabajo con personas especializadas que se han formado en este oficio a través de la Escuela Taller de Rehabilitación Medioambiental de las Salinas de Tenefé, un programa de formación y empleo dirigido a mayores de 25 años que se impartió en este espacio natural”.
García afirma que “algunos de esos jóvenes formados en el oficio van a tener cobertura dentro de este convenio, puesto que los trabajadores que se van a contratar para la explotación de las salinas van a ser personas formadas en esa escuela taller”.
Por su parte, Juan Lozano, apoderado de la empresa Balriego, apunta que “este acuerdo recoge la explotación de las salinas, pero también el mantenimiento cultural de este bien etnográfico. Además de comercializar la sal, acogeremos visitas turísticas y de centros escolares para mostrar este valor etnográfico que debemos conservar”.
Lozano subraya que “hay negocio, y en estos tiempos en estos tiempos difíciles que corren hay que agradecer que te den la posibilidad de poder explotar algo que te permita generar economía”, y añade que  “de las 66 salinas que había en Canarias sólo quedan 5 y en Santa Lucía están las más grandes”.

jueves, 7 de agosto de 2014

EL GRUPO SOCIALISTA SOLICITÓ EN EL PLENO DE JULIO “LA RECUPERACIÓN Y PROMOCIÓN DE LAS SALINAS DE GRAN CANARIA”, YA QUE SUPONE UNA FUENTE ECONÓMICA Y DE EMPLEO

Ingenio (Gran Canaria), 07 de agosto de 2014 / Salinas - PSOE / Juan Rafael Caballero Lozano (*)
Las salinas constituyen un singular ingenio paleo - industrial y un modelo ejemplar de intervención humana por su adaptación al medio, configuración del paisaje y contribución al ecosistema de la avifauna marina y limícola migratoria por su condición de zona húmeda; poseen también valores añadidos como arquitectura, calidad de diseño y tecnología.
En Canarias el cultivo y recolección de la sal marina se remonta a su prehistoria con los charcos de marea aborígenes. Su desarrollo histórico, con ingenios de factura portuguesa, andaluza y mediterránea, estuvo vinculado por su poder como conservante a la pesca del salado en la costa de Berbería (como es el caso de las salinas del Río, en Lanzarote, que se remontan al siglo XVI, o las salinas del Sureste de Gran Canaria, de los siglos XVII y XVIII.) y, posteriormente, desde finales del siglo XIX y principios del XX, al auge de la pesca en el banco canario-sahariano y de la industria conservera de Lanzarote y Gran Canaria, manteniéndose no obstante en todas las islas la recolección y cultivo de los charcos de marea de ascendencia aborigen.

La aparición de las nuevas tecnologías del frío, el declive de la industria pesquera canaria y la casi desaparición de la industria conservera asociada, unido a la ocupación de gran parte de la costa por la industria turística y su efecto sobre la mano de obra, así como la pérdida del valor cultural y gastronómico de la sal, ha sumido al mercado de la sal canaria y al conjunto de las salinas en un proceso de inexorable decadencia. Los salineros se han visto obligados a reorientar la producción hacia el consumo interno: panaderías, embotelladoras, fábricas de queso, curtido de pieles, cloración de piscinas, etc.
De las cerca de sesenta salinas localizadas en el Archipiélago sólo nueve están en activo, una en Fuerteventura, una en La Palma, dos en Lanzarote y cinco en Gran Canaria:
SALINAS DEL BUFADERO. En Bañaderos, Arucas. Se construyeron, probablemente, en el siglo XVII, siendo el único ejemplo de este tipo primitivo de salina sobre roca, con hondas resonancias prehispánicas, que se conserva en Canarias; constituyen un auténtico endemismo etnográfico, por su tecnología y modelo de asentamiento. Produce directamente ‘flor de sal’, siendo potencialmente la sal de mayor calidad de Canarias.
A los valores de singularidad etnográfica se añade la riqueza cromática compuesta por el trazado orgánico de los tajos blancos que se adapta a la plataforma de lavas grisáceas en contraste con el negro del cantil y el azul del mar. Su contenido cultural, la riqueza cromática y sus formas, hacen de estas salinas un paisaje cultural extraordinariamente valioso y frágil.
SALINAS DE ARINAGA. En Agüimes. Su titular es la Administración General del Estado. Se construyeron a comienzos del siglo XIX y responden al modelo de salina antigua de barro de Gran Canaria, de trazado longitudinal y paralelo a la costa. Disponen de dos almacenes de la sal y dos viviendas; entre ellas destaca la denominada Casa de los Cuatro Picos o Casa del Obispo.
Las salinas representan un modelo de interacción ambiental entre el aprovechamiento de los recursos y las condiciones del medio natural, generando un ecosistema en el que tienen su hábitat un número importantes de especies naturales y vegetales, destacando como estación de paso y avituallamiento de aves migratorias. Su frente costero es colindante con el Lugar de Interés Comunitario (LIC) Playa del Cabrón (ES7010053A), que incluye uno de los sebadales más importantes de Gran Canaria, por su estructura, por la biodiversidad que alberga y por ser un área importante de reproducción, cría y alimentación de numerosas especies de peces e invertebrados bentónicos. Son Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de Sitio Etnológico.
SALINAS DE BOCACANGREJO. En Agüimes, también llamadas de Bocabarranco de la Florida. De titularidad privada. Su tipología responde al modelo de salina antigua de barro. Fueron construidas a finales del siglo XIX, en pleno auge salinero de la costa sureste. Se mantienen aún en activo, aunque lejos de su rendimiento óptimo. Destaca la singular obra mural de callaos de playa en buen estado de conservación. Se requiere mantenimiento y rehabilitación del antiguo molino como elemento emblemático. Cuenta con casa del salinero y almacén de la sal.
El ámbito costero es colindante con el Lugar de Interés Comunitario (LIC) Punta de la Sal (ES7010052), un área caracterizada por una vegetación dominada por un matorral achaparrado y, en la playa, un saladar de alto interés para las aves.
SALINAS DE LA FLORIDA. En Agüimes, en la zona de la Playa de Vargas. De titularidad privada. Son coetáneas con las colindantes salinas de Bocacangrejo, siendo construidas en torno a 1898.  Su tipología responde también al modelo de salina antigua de barro. Se mantienen solamente anegadas con muy escasa producción. Se encuentran en el frente de una finca agrícola y junto a una extensa playa de callaos. En sus inmediaciones se encuentran los lugares de Interés Comunitario (LIC’s) Punta de la Sal (ES7010052) y  Montaña cercada (ES7010049).

SALINAS DEL TENEFÉ. En Santa Lucía de Tirajana. De titularidad municipal. Construidas en el siglo XVIII, el tipo constructivo es de origen mediterráneo y su soporte está fabricado sobre un asiento artificial de barro apisonado. Se conocieran también como Salinas de los Tres Molinos. Pese a su indudable valor patrimonial y natural, un grave proceso de deterioro amenaza seriamente el futuro de estos ingenios ante la falta de perspectiva del mercado de la sal. No existe prácticamente mercado interinsular, si bien actualmente se están dando pasos para su conformación a través de la Asociación de Productores de Sal Marina de Canarias.
La existencia de problemas para la recuperación y el mantenimiento de sus estructuras; la escasa población salinera, envejecida en su mayoría; las carencias de las instalaciones de almacenamiento; el que la imagen y proyección de mercado no sea la adecuada y el no haberse diversificado los productos, así como la pérdida del valor cultural de la sal y que el usuario no reconozca la extraordinaria calidad del producto, que tiene un bajo precio, son circunstancias que amenazan el futuro de las salinas canarias.

Por todo ello que el Grupo del PSC-PSOE de Ingenio propone Considerar la incoación de oficio de los expedientes para la declaración de Bien de Interés Cultural, con la categoría de Sitio Etnológico, de las salinas del Bufadero,  las de Bocacangrejo y La Florida.  Instar al  Cabildo de Gran Canaria para que adopte medidas  de rehabilitación de las estructuras salineras deterioradas y sus elementos productivos asociados,  Promover procesos de formación y empleo para el oficio de salinero y reforzar la actividad salinera con actividades económicas complementarias basadas en el turismo, el medio ambiente y la cultura. Y por último Proceder con urgencia a activar el mercado de la sal de Gran Canaria, mediante un plan de marketing y comercialización, con especial énfasis en el cambio de imagen y en la revalorización de los envases y la diversificación de los productos.

(*)Concejal del  Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Ingenio