sábado, 18 de junio de 2011

Un documental sobre los refugiados españoles en Argelia y otro sobre el Marruecos actual cierran la sección a concurso

El director de cine de animación Coke Riboo enseña sus trucos a los alumnos del colegio Virgen del Sol de Tarifa

Tarifa, 18 de junio de 2011 | Cine - Festival | Gabinete de Prensa.

El Festival de Cine Africano de Tarifa (FCAT) llega hoy viernes a su último día de competición puesto que mañana sábado será la entrega de premios y la ceremonia de clausura oficial. Último día de películas a concurso, pero buen cine aún. La jornada ha comenzado con dos películas de Moustapha Alassane, Le retour d’un aventurier (El regreso del aventurero) y Toula ou le génie des eaux (Tula o el genio de las aguas).

Ambas cintas son buena muestra del estilo y las cualidades de Alassane, uno de los pioneros del cine africano originario de Níger a quien se le rinde un homenaje en esta edición del festival.

De otros género y tono, pero igual de interesante, ha sido el documental Dans le silence, je sens rouler la terre (Bajo el silencio oigo rodar la tierra), del director argelino Mohamed Lakhdar Tati. La película rastrea el paso de los exiliados españoles por el norte de Argelia tras la guerra civil española. Habla de sus dificultades y sufrimiento en los campos de concentración donde fueron recluidos por las autoridades de Francia, entonces la potencia ocupante.

Muy interesante y divertido es el documental que se ha visto en el Mercado. Se trata de Kinshasa symphony, película rodada en la capital de la república democrática del Congo y dirigida por Martin Baer, Claus Wischmann. Cuenta cómo algunos de los habitantes de Kinshasa han conseguido ensamblar uno de los sistemas más complejos de la cooperación humana: una orquesta sinfónica que interpreta a Haendel, Verdi, o Beethoven.

Otro interesante documental visto hoy ha sido Ashlaa (Fragmentos), del director marroquí Hakim Belabbes. Esta cinta es una especie de diario fílmico en el que su director reúne un conjunto de reflexiones sobre la vida y la muerte, el fracaso y el éxito, el envejecimiento y el exilio. Es una aparente crónica familiar que acaba siendo la crónica de un país, de una sociedad observada desde dentro y desde fuera.

State of violence (Estado de violencia) es el primer largometraje de ficción del cineasta sudafricano Khalo Matabane. De su mano nos adentramos en los suburbios de Johannesburgo y en su violencia cotidiana. El protagonista principal tendrá que decidir si el ciclo de venganza mortal en el que está inmerso tiene fin, o no.

Y además de cine, el festival ha dado mucho de sí también hoy. Durante toda la mañana se ha celebrado en la biblioteca pública de La Ranita, el taller de iniciación a la animación con plastilina impartido por el director Coke Riboo a los alumnos de primero y segundo de primaria del colegio público Virgen del Sol de Tarifa. El taller ha consistido en tres sesiones en las que cerca de setenta niños entre seis y siete años han aprendido a dar los primeros pasos para darle vida a objetos inanimados. Tras el visionado de la película El viaje de Said, cortometraje musical de animación de plastilina que narra la historia de un niño marroquí que cruza el Estrecho, Riboo ha respondido las preguntas de los ilusionados niños y ha hecho una pequeña demostración de cómo animar un muñeco.

El Aula de Cine Africano ha terminado hoy con una clase magistral del director nigeriano Newton Aduaka, quien compartió con los alumnos su visión de la cinematografía del continente. Coordinado por Federico Olivieri, el curso ha dado a los alumnos las herramientas necesarias para tener una visión crítica y no paternalista de África a través del cine. Mane Cisneros, directora del festival, ha estado presente en la sesión de clausura del aula y ha subrayado la necesidad de crear escuelas de cine en los países africanos. Cisneros ha añadido que a pesar de la crisis de ideas en el cine occidental, en África hay ideas, buenas e interesantes, que necesitan plasmarse en las pantallas. Graciela, una de las alumnas del aula, politóloga, ha recalcado que en su universidad los estudios africanos son una asignatura pendiente. “En una semana, aquí en Tarifa, he tenido una nueva visión de África gracias al cine”, ha afirmado la alumna.

El festival ha emprendido también hoy los coloquios sobre cine y literatura africanos que reúne a escritores y expertos en la materia. Sobre ello informamos en nota aparte.

Pies de fotos.
Autora: KIKA TÉLLEZ

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